El Centro InProSus (Ingeniería de Procesos Sustentables), creado en 2025 como el primer centro formal de investigación y desarrollo dentro de nuestra Facultad Regional, cerró su primer año de actividad con balance positivo. En este tiempo, el grupo de investigadoras e investigadores que integra InProSus, cuya directora y vicedirectora son la Dra. Alfonsina Andreatta y la Dra. María Eugenia Taverna respectivamente, logró fortalecer su estructura interna, consolidar líneas de trabajo en múltiples áreas y establecer vínculos estratégicos con otras instituciones académicas y empresas del sector productivo.
“Este fue el primer Centro UTN que se generó en nuestra Facultad, y su creación nos permitió ordenar el trabajo, conformar un Consejo Ejecutivo y dividirnos por comisiones específicas con responsabilidades claras”, explicó la Dra. Andreatta.
Actualmente, el Centro cuenta con comisiones de Seguridad e Higiene, Convenios, Laboratorio de Insumos, y Posgrado y Capacitaciones. Cada una tiene una persona responsable y un objetivo específico, lo que facilita la organización y especialización del trabajo interno.
Avances institucionales y logros científicos
Entre los principales hitos de este primer año, se destaca la recategorización de varias y varios investigadores tanto en el sistema de ciencia y técnica de la UTN como en el de CONICET.
Además,
se aprobaron dos modelos de utilidad para cierres de celdas de Franz, dispositivos clave en ensayos de permeabilidad para aplicaciones médicas y alimentarias.
Otro logro relevante fue la obtención de una beca de la Fundación Losano, que permitirá recibir en San Francisco a un investigador de España especializado en Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), fortaleciendo la dimensión internacional del centro.
En términos de vinculación, InProSus firmó un convenio reciente con la Universidad Católica de Santa Fe y está en proceso de formalizar un acuerdo de investigación y desarrollo con una empresa molinera de la región.
También se brindaron servicios técnicos a la Universidad Nacional del Litoral, a través de ensayos microbiológicos realizados en el laboratorio del centro.
Los resultados obtenidos dieron lugar a la publicación de trabajos científicos en revistas internacionales de editoriales de reconocido prestigio, como Elsevier, MDPI, Springer, ACS Publications y Wiley, así como a la participación en congresos y eventos científicos de alcance nacional e internacional.

Uno de los hitos del Centro UTN fue la aprobación de dos modelos de utilidad para cierres de celdas de Franz.
Líneas de investigación: del residuo al valor agregado
El enfoque central del Centro UTN InProSus es el desarrollo de procesos sustentables que permitan transformar residuos orgánicos en productos con alto valor agregado, con la menor cantidad de energía posible y utilizando solventes amigables con el ambiente.
"El eje central del trabajo consiste en aprovechar materiales de descarte, como cáscaras de cítricos y material vegetal de poda, para la extracción y valorización de sus principios activos, obteniendo resinas y aceites esenciales. Éstos constituyen productos de alto valor agregado, con amplias aplicaciones en la industria alimentaria, farmacéutica, de biopolímeros y de la química fina. Sus propiedades antioxidantes, antimicrobianas y funcionales permiten su utilización como ingredientes tecnológicos en el desarrollo de formulaciones innovadoras y más sustentables", explicó la Dra. Andreatta.
En este sentido, las principales líneas de investigación y aplicaciones que se desarrollan incluyen:
Aplicaciones farmacéuticas: desarrollo de cremas dermatológicas y suspensiones nasales a base de extractos naturales.
Biofilms para alimentos: películas biodegradables para recubrir frutas y prolongar su vida útil.
Bioplagicidas: formulaciones naturales para combatir plagas agrícolas, como las que afectan a la vid.
Alimentos funcionales: incorporación de aceites esenciales o material vegetal a pastas comestibles.
Revalorización de plásticos: utilización de aceites esenciales para disolver telgopor (poliestireno expandido) y producir barnices o recubrimientos ecológicos.
Articulación con otras carreras y formación estudiantil
Otro aspecto destacado de este primer año fue el trabajo conjunto con estudiantes de Ingeniería Química y de la Licenciatura en Marketing de UCES, que permitió generar proyectos interdisciplinarios con fuerte impronta en sostenibilidad.
“En algunas cátedras trabajamos de manera integrada, y surgieron propuestas muy interesantes que se presentaron en sociedad. Los estudiantes de Marketing aportaban la mirada de mercado para los productos desarrollados por estudiantes de Ingeniería”, contó la Dra. Taverna, valorando el intercambio entre disciplinas como una de las fortalezas del centro.
Además, integrantes del equipo realizaron estancias académicas en Italia y Brasil, donde participaron en el dictado de cursos y en el desarrollo de tareas de investigación.

La Directora es la Dra. Alfonsina Ester Andreatta, mientras que la Codirectora es la Dra. María Eugenia Taverna. El equipo de Investigadores está integrado por el Dr. Matías Raspo, la Dra. Mónica Serra, la Dra. Paula Garnero, la Dra. Andrea Caula, el Dr. Raúl Marlatto, la Lic. Manuela Vázquez, la Dra. Carolina Aloisio y la Dra. María Belén Vignola. La Tesista Doctoral es Micaela Sanmartino. Como Becarias/tesistas doctorales participan Sofía Ruiz Miraglio, Miriam del Valle Ávila y Rocío Vaudagna. En tanto, los Estudiantes con beca son Luciano Neyra, Irina Trinidad, Agustina Scianca, Iván Alomo, María Belén Colombino, Lucía Pettiti, Rocío Martina, Jael Gamarra, Sofía Mirabet, María Celeste Cepeda y Trinidad Tessio.