La estudiante de Ingeniería Química de nuestra Facultad Regional, Agustina Scianca viajará el próximo lunes a Buenos Aires para tomar el vuelo que la llevará a Alemania, donde permanecerá un año gracias a una beca del programa UTN-DAAD. La sanfrancisqueña, que cursa el quinto y último año de su carrera, fue una de las cuatro personas seleccionadas en todo el país entre unos 200 postulantes que habían superado la etapa de preselección.
Antes de emprender el viaje, Scianca se reunió con el Decano de nuestra Facultad, Ingeniero Alberto Toloza, y el Secretario de Coordinación y Políticas Universitarias, Ezequiel Fusero. En ese encuentro, la estudiante compartió sus expectivas en relación a la experiencia que vivirá en Europa.
Al relación a cómo fue el proceso de selección, Agustina explicó que todo empezó a mediados de segundo año, cuando tomó conocimiento de que en nuestra Facultad Regional habían abierto las inscripciones para un curso de alemán, que es el primer paso para quienes quieren postularse al programa. "Me pareció raro pero cuando investigué advertí que estaba relacionado a la beca de Alemania", recordó Scianca.
Desde ese momento, la idea le cerró: la posibilidad de viajar un año, aprender un nuevo idioma y enfrentar un desafío académico y personal de esa magnitud la entusiasmó. "Sabía que era muy complicado y bastante difícil, pero quería intentarlo", reconoció. La dificultad no radicaba solo en los requisitos, sino en la cantidad y el nivel de los postulantes: la competencia es a nivel nacional y aplican estudiantes de todas las sedes de la UTN en el país.
La confirmación de que había quedado seleccionada llegó a principios de marzo, y desde entonces los meses fueron intensos para organizar todos los aspectos del viaje.
Vale mencionar que el Programa UTN-DAAD es una iniciativa conjunta entre la Universidad Tecnológica Nacional y el Servicio Alemán de Intercambio Académico (DAAD) que otorga becas a estudiantes de Ingeniería para realizar estancias combinadas de estudios, formación y prácticas en instituciones de educación superior, empresas o institutos de investigación en Alemania. La dotación económica incluye el pasaje aéreo internacional, entre otros beneficios, y los gastos básicos de manutención son cubiertos en su totalidad por el DAAD.

Agustina Scianca, junto al Secretario de Coordinación de Políticas Universitarias, Ezequiel Fusero, y el Decano de UTN San Francisco, Ing. Alberto Toloza.
Un proyecto de química verde sobre la chala del maíz
Uno de los requisitos del programa tiene que ver con presentar un proyecto innovador que vincule a Argentina y Alemania y sea útil para ambos países. Su trabajo se titula "Obtención de sustancias bioactivas mediante extracción sustentable sobre residuo industrial", y su objeto de estudio es la chala del maíz.
"La idea es realizar un sistema de extracción eficiente de metabolitos secundarios, que son partículas que están adentro de las hojas", explicó Scianca. Esos compuestos tienen propiedades antioxidantes, antimicrobianas y fotoprotectoras, y su aplicación apunta al campo cosmético, aunque también podrían destinarse al farmacológico. "Se están evitando el uso de sintéticos", destacó Scianca, en línea con el auge de la química verde y la cosmética sustentable.
Una parte central de la innovación está en el método de extracción: los procedimientos convencionales para obtener compuestos de las plantas suelen recurrir a químicos tóxicos, lo que representa una contradicción si el objetivo final es un producto natural. Por ello, su propuesta busca alternativas sustentables para esa etapa del proceso.
Para llegar al proyecto, fue clave su paso por InProSus, el grupo de investigación de nuestra Facultad en el que trabajó. La experiencia le permitió comprender cómo funciona la investigación dentro de la química y encontrar una rama donde innovar.
Dresde, la universidad elegida
Los primeros dos meses en Alemania, Scianca los pasará en Leipzig haciendo un curso intensivo de idioma. Esa ciudad es una de las dos únicas sedes para la etapa inicial del programa, por lo que compartirá ese período con otros becarios, tanto los que irán a su misma universidad como a otras.
Después se trasladará a Dresde, capital de la provincia de Sajonia, en el este de Alemania, donde cursará en la Universidad Técnica de Dresde (TU Dresden). "Elegí esa universidad y me aceptaron, ya tengo la carta de aceptación", confirmó. La elección estuvo motivada por los grupos de investigación de la institución en el área de química, aunque la universidad también trabaja en campos como la electrónica y otras disciplinas avanzadas.
Allí tiene previsto cursar materias de una carrera relacionada con Ingeniería Química que no se encuentran dentro de la currícula de la UTN San Francisco. "Tienen materias que son muy interesantes y que me llamaron un montón la atención", contó. Además, buscará sumarse a algún grupo de investigación de la universidad, aunque admitió que no es fácil la aceptación a partir de su corta estadía en el país.
Cabe mencionar que de los cuatro estudiantes seleccionados en todo el país, uno de ellos coincidirá con Scianca en la Universidad Técnica de Dresde. Un tercero estará en una ciudad cercana, y el cuarto en otra universidad más lejana. "Estamos en contacto, nos ayudamos entre nosotros", contó.
La red de becarios que ya pasaron por el programa también fue un apoyo importante: "Todos colaboraron conmigo y me brindaron la mayor información posible".
Expectativas antes del salto
Es la primera vez que Scianca, oriunda de Brinkmann, estará tanto tiempo lejos de su casa. La experiencia que la espera es de otra escala: un año completo en otro continente, otro idioma, otra cultura.
"Es algo que no me imagino, no me puedo hacer todavía la idea de cómo va a ser", admitió. Antes de viajar estuvo investigando sobre el clima en Dresde pero también piensa en las diferencias culturales: "Dicen que los argentinos somos muy amigos, muy cariñosos. Será un choque, pero quiero también conocer otra realidad".
Sus expectativas, dijo, son todas positivas: "Espero vivir momentos inolvidables, conocer un montón de gente, hacer mil amigos y crecer como profesional, entender un poco cómo es el trabajo allá".
También piensa a más largo plazo. Algunos becarios anteriores decidieron quedarse en Alemania después del año; otros eligieron volver. Scianca lo toma con apertura: "Será una decisión personal. Quiero conocer un poco y luego decidir qué hacer para mi futuro".